Con la firma de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro, Mario Abdo Benítez y Tabaré Vázquez, y luego de una ratificación en los respectivos parlamentos, los países del Mercosur dispondrán las condiciones para eliminar el roaming internacional al usuario final, de modo de reducir los costos de las comunicaciones para los ciudadanos que viajan entre los países del bloque, y tal como ocurre en la actualidad entre los miembros de la Unión Europea (UE).
En esa región, el fin del cargo extra trajo aparejada una reducción de tarifas por la mayor competencia entre compañías.
Los usuarios de teléfonos celulares, sin importar si tienen un plan prepago, abono o facturación libre, podrán realizar llamadas, enviar mensajes de texto (SMS) o consumir datos sin cargos adicionales. Al momento, las compañías de telefonía celular cobran entre 10 y 15 centavos de dólar las llamadas hacia la Argentina o el país de destino cuando son realizadas en Brasil, Paraguay o el Uruguay; cinco centavos de dólar el mensaje de texto y un dólar el minuto en la comunicación a otro país del resto del mundo.
En mayo pasado, la titular del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la radical Silvana Giudici, reveló que la unión aduanera evaluaba eliminar progresivamente el cobro del servicio de roaming en los países miembros de la organización, al término de una reunión de trabajo del Subgrupo de Telecomunicaciones a cargo de discutir la agenda digital del bloque. Por entonces aseguró que esto “permitirá brindar un mejor y más económico servicio a los usuarios”.
La eliminación del roaming va en línea con el nuevo acuerdo de libre comercio suscripto a comienzos del año pasado con Chile, que contiene un capítulo sobre telecomunicaciones y procura eliminar los cargos excesivos. De esta manera, y una vez que se implemente -se espera que entre en vigor en mayo de 2020- las líneas activas solo pagarán costos adicionales cuando se encuentren utilizando antenas y satélites de Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador o Venezuela.
El acuerdo por firmarse establece que la información sobre precios y tarifas deberá ser de fácil acceso al público, con mecanismos que permitan a los usuarios de roaming internacional controlar sus consumos de datos, voz y SMS de manera práctica y sencilla. Además, las compañías de telefonía estarán obligadas a garantizar la misma calidad de servicio que a sus usuarios nacionales.
El Cronista

Responder