Como elegir mi pareja y no llegar a un desastre

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Según los Dres. Minirth y Meier, existen cuatro factores importantes que deberás considerar al buscar pareja:

Que esté creciendo espiritualmente. Si ama profundamente a Dios, te amará a ti. Busca a una persona que desee la excelencia y que tenga pasión por Cristo.

Que trate a los demás con respeto. Observa su comportamiento. ¿Es cortés y amable con sus padres? ¿Cómo se relaciona con los profesores, las autoridades o su jefe? El trato que tenga hacia los demás es una muestra de la manera en que te tratará a ti.
Que haya conquistado su propia vida. Esto se relaciona con el dominio propio. Una persona indisciplinada en la soltería, será indisciplinada en el matrimonio. No esperes cambios extraordinarios.
Que muestre actitudes saludables. Si es una persona con una actitud continua de disconformidad y crítica, ¡alerta roja! Si fácilmente discute y todo le cae mal, con el tiempo te criticará por todo y buscará motivos para disentir, porque es el modo en que siempre se ha manejado. Si eliges a una persona iracunda y pendenciera, tu futuro estará plagado de discusiones y dolores de cabeza.6
Mi vida pasada fue un desastre. ¿Mi pareja tiene derecho a saber de ella?
Carla tiene 20 años y hace seis meses se convirtió a Dios. Es muy simpática y bonita. Conoció a Sebastián, un joven que lleva años en el evangelio. Se pusieron de novios. En el afán de ser absolutamente transparente y honesta, Carla le contó que en, su vida sin Cristo, había sido liberal. Ese fue el último día que vio a Sebastián. Devastada y preocupada, Carla conversó con su pastor y, entre lágrimas, dijo: “Pensé que contar la verdad nos acercaría más. Creí que Sebastián vería el cambio que Cristo hizo en mí y se alegraría. Sin embargo, me juzgó por mi pasado y me abandonó”.

Si bien es cierto que ninguna relación de noviazgo puede edificarse sobre la base de la mentira, decir la verdad ‘a secas’, podría causar muchos problemas. Ser honestos no significa que los novios deban contarse ‘todo’. Ser honesto en el sentido de decir la verdad, no es lo mismo que expresar cada sentimiento y pensamiento que cada uno tenga.

Las parejas debieran contar todas aquellas cosas del pasado que podrían condicionar la relación presente: por ejemplo: si estuvieron casados antes, si tienen hijos, si padecen de alguna ETS, si están con deudas pendientes o embargos sobre el patrimonio que pudieran conseguir, etc. Pero hay cosas que sería preferible que quedaran allí, como contar detalles sexuales de relaciones pasadas. Como dice Phillip Swihart: “A veces mantener la boca cerrada es un verdadero acto de amor”.

Lo que nunca debe ocultarse son las conductas deshonestas en la relación presente. No coincidimos con aquellos terapeutas que, ante un acto de infidelidad, piensan que lo mejor es callar. Con una conducta sexual impropia se ha violado un pacto, se ha traicionado la confianza y se ha mentido descaradamente. No hay restitución ni perdón sin confesión. La pareja afectada debe saberlo y decidir qué hacer con esa relación. Edificar una relación de noviazgo o un matrimonio sobre la base de la mentira es un fraude y resulta la antesala del desastre.

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