Hace meses que el sanjuanino Jorge Castro se alejó del cuidado del sector y el mismo quedó literalmente, abandonado.

El monumento está ubicado en el ingreso al sector más popular entre los jóvenes: El Boulevard Avellaneda.

Es el paso obligado para acceder al Parque San Martín, pero además quedó inmerso en un sector polémico, ya que una de sus manos continúa inexplicablemente cerrada al tránsito.

Dicho monumento es la escenario natural de cada acto realizado por residentes de las distintas provincias en Punta Alta. Supo ser un espacio público modelo, gracias al trabajo de Castro y su equipo.

Hoy luce pálido y abandonado. Hasta con la imposibilidad de izar el Pabellón Nacional.