Estos dispositivos son capaces de capturar cerca de media tonelada de dióxido de carbono al año, lo que equivale a la capacidad de purificación de aire de entre 10 y 50 árboles.

Científicos argentinos desarrollan un dispositivo que podría ser la respuesta a uno de los problemas más importantes de los últimos años, la calidad del aire.

Se trata de un dispositivo, un fotobiorreactor llamado Y-ALGAE, con un sistema que utiliza microalgas para purificar el aire. Estas microalgas, nativas del sudeste de la provincia de Buenos Aires, tienen la asombrosa capacidad de realizar la fotosíntesis, convirtiendo el dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, en oxígeno puro y biomasa.

La biomasa resultante no es un desperdicio; por el contrario, es un recurso valioso que puede transformarse en fertilizantes, biocombustibles e incluso en componentes para estructuras de hormigón. Es un ejemplo perfecto de economía circular, donde nada se pierde y todo se transforma.

Los primeros dos prototipos de Y-ALGAE ya están en funcionamiento en una estación de servicio YPF y en una planta industrial en el conurbano bonaerense.

Fuente: Ámbito financiero