En el día de hoy -Día de la División de Destructores- , el ARA «Heroína» (D12) arriará por última vez el Pabellón Nacional, tras permanecer más de 15 años sin navegar. Luego de su desguace, sus elementos servirán de repuesto para el resto de las unidades Meko 360 de la Flota de Mar.

La unidad había sido botada en febrero de 1982 incorporándose a la entonces Segunda División de Destructores el 21 de diciembre de 1983. Su utilidad para la Armada finalizó por un fortuito incidente en julio de 2008, cuando una de sus hélices impactó con una ballena en las proximidades del muelle Piedrabuena de la ciudad de Puerto Madryn, a la cual había visitado con motivo de conmemorar el Día de la Independencia.

El impacto causó la rotura de la denominada “rueda lenta”. Se trata de un componente crítico para la operación del buque, ya que se encarga de transmitir la potencia generada por las turbinas a las líneas de eje. La pieza, remitida para su reparación a su fabricante original David Brown Gear Systems Ltd., con sede en el Reino Unido, se vio afectada por el embargo a la venta de material bélico impuesto por dicho país tras la Guerra de Malvinas. Osea que Inglaterra colaboró con la baja de la unidad.

¿Hubo algún responsable político por la decisión de enviar «el corazón» de un buque de la armada al último enemigo bélico de nuestra nación? No.

Si bien las relaciones diplomáticas con el Reino Unido en los últimos años mejoraron, fue el alto costo de la guarda del elemento lo que determinó la determinación de desistir de su repatriación.

En unos días sus repuestos seguramente compartan espacio con los que queden del -también desguazado- Destructor ARA «Santísima Trinidad», hundido en la Base Naval Puerto Belgrano, tras sufrir una rotura en sus válvulas que provocó el ingreso de agua al casco.

Con información de Zona Militar