Los nuevos billetes forman parte de la familia “Animales autóctonos de Argentina”, que busca concientizar sobre la preservación del medio ambiente y que cuenta con mayores medidas de seguridad, introduciendo un diseño vertical en su anverso.

En la actualidad, los billetes de menor denominación (50, 20, 10, 5 y 2 pesos), con 1.831 millones de unidades, representan el 28% de la cantidad de billetes circulante, mientras que los de 100 pesos alcanzan el 63% (4.078 millones) y los de 500 y 200 pesos, el 9% (555 millones).
Ya se sabe que el billete de menor denominación será el de $20. Los de $10, $5 y $2 serán progresivamente reemplazados por monedas.

Teniendo en cuenta el valor de los billetes, antes de la aparición de los nuevos de $500 y $200 (junio y octubre 2016), los billetes de $100 llegaron a representar el 93% del dinero en circulación; en la actualidad, representan el 60%.

Gracias a la introducción de la nueva familia de billetes, abastecer la demanda de circulante de alta denominación le insumirá al BCRA un gasto de impresión de $734 millones en 2017. Si lo hubiese hecho sólo con los billetes de $100, el costo total hubiese sido de $1.948 millones. Por lo tanto, las nuevas denominaciones le permitirán ahorrar al BCRA $1.214 millones durante este año, informaron desde la entidad.

En la autoridad monetaria quieren poner en circulación el billete de $1.000cuanto antes.
Por su parte, en los bancos señalan que el Central les está pagando con billetes de $100 nuevos, mientras lo de $500 los está sacando a cuentagotas. “En Capital Federal el 90% de la entrega son de $100, pero a los bancos provinciales sí le están dando más de $500”, indica un referente de la industria.

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