La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó hoy que el objetivo de los allanamientos en la feria La Salada “es llegar a los responsables” de las “mafias” que funcionaban en el lugar y remarcó que “no” quieren “impedir el trabajo de los puesteros, sino formalizarlo”.

La funcionaria advirtió que “esto no termina acá” porque “se secuestró documentación de toda la feria para analizar”, al tiempo que con enfatizó que “hay que llegar a los responsables, no solo retener la mercadería”.

“Cuando uno analiza todos los delitos que están conexos a la actividad que realizaban estas asociaciones ilícitas uno encuentra desde privación ilegítima de la libertad, hasta trata de personas, se encuentra de todo, y además mezclado con barras bravas”, apuntó.

La funcionaria insistió en que Jorge Castillo, el detenido administrador de la feria ubicada en la localidad de Ingeniero Budge, “fue una persona totalmente valorada por el gobierno anterior como un modelo de empresario, tanto que se fue de viaje con la presidenta anterior (Cristina Fernández)”.

“Era uno de los voceros del modelo” kirchnerista, enfatizó Bullrich, quien aseguró que durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner “había una aceptación” de este tipo de negocio “que se ve en la aceptación del comercio ilegal, que tiene un problemas de trata, con una cantidad de talleres que trabajan y todo el comercio que viene del norte”.

Frente a esta situación, la ministra remarcó que “hay que investigar si además de permisividad hay connivencia” con algunos de los estamentos del Estado.

En declaraciones a radio Con Vos, la ministra de Seguridad reiteró que los investigadores determinaron que en la feria funcionaban “tres bandas” lideradas por Jorge Castillo; susobrino Adrián Castillo; y un grupo de “barras bravas” conocido como “Los cucos”.

“En todas estas mafias se utilizaba la misma lógica, que era pedirles plata a los feriantes, extorsionarlos, pegarles y torturar a las mecheras, que van por los puestos y roban”, detalló la funcionaria, quien indicó que también se cometía un delito federal, “con el tema de las marcas”.Sobre esto último, precisó que “la mayoría de la ropa y de la mercadería viene porBolivia, vía Iquique, y es mercadería china, en el 90 por ciento”, no obstante aseguró que desde el Gobierno “no” quieren “impedir el trabajo de los puesteros, sino formalizarlo, como se hizo en la ciudad” de Buenos Aires.

“Tratamos de convertir a los ‘bagayeros’ en importadores que van a tener un límite de importación por día y la mercadería que va a venir va a tener un sello de la AFIP”, sentenció Bullrich, quien resaltó “hay que avanzar en una cultura de la ley”.

Responder