La tapa ya recorrió los diarios del mundo, inundó redes sociales, se hizo dibujo y tal vez mientras estas líneas son leídas, se esté haciendo tatuaje por algún rincón del planeta. Esa intervención determinante para evitar el lanzamiento de James Harden en el epílogo del suplementario y adelantar 3-2 a San Antonio sobre Houston, donde hoy a las 21 jugarán el sexto partido, es de una lectura digna de un tipo con una inteligencia superior a la media. La pelota no quema: arde. Sin embargo, él tiene la templanza para tomar la decisión justa en el momento indicado. No es casual. Emanuel Ginóbili es el jugador más “clutch” de los playoffs de la NBA.
Primero, lo primero: ¿qué es el “clutch time”? Son los últimos cinco minutos del cuarto final o del tiempo suplementario de un partido en el que la diferencia entre los equipos es de cinco o menos puntos.

Manu no es titular desde hace muchos años. Sin embargo, su entrenador, Gregg Popovich, no come vidrio. Cuando las papas queman, y especialmente en un equipo que ya no tiene a Tim Duncan y que hace algunos partidos se quedó sin el lesionado Tony Parker, no hay nadie mejor para absorber la presión que el bahiense de 39 años. Y el dato no se reduce exclusivamente a los Spurs.

Entre todos los jugadores que participan de los actuales playoffs, Ginóbili es el que más minutos jugó en situacionesclutch: 10. Los que lo siguen vienen bastante detrás, con no más de 6 o 7.
Patty Mills saluda a Manu Ginóbili.Foto: AP
Ya en 2016, el departamento de estadísticas de ESPN en los Estados Unidos ofrecía una mirada incluso más pormenorizada al respecto, con base en los tiros realizados -y anotados- que sirvieron para empatar u obtener la ventaja en un partido de playoffs en los últimos 10 años. Los tres hombres que más encestaron en esa circunstancia fueron LeBron James (5), Paul Pierce (3) y… Ginóbili (3). Pero el argentino es bastante más efectivo, ya que necesitó sólo 7 lanzamientos (42,9% de efectividad), mientras que James tiró 14 (35,7%) y Pierce, 10 (30%).

En la misma situación y en el mismo lapso de una década, ningún jugador en toda la NBA que haya tirado al menos cinco veces, con nombres como Kobe Bryant, Carmelo Anthony, Russell Westbrook o Kevin Durant entre ellos, tuvo el nivel de efectividad del bahiense. Podría decirse, sin miedo a la equivocación, que nadie maneja la última pelota de un partido mejor que Manu.

En ese universo paralelo de números que aunque no definan, mucho explican, y que en ocasiones como ésta sirven para poner en blanco sobre negro lo que realmente significa en la liga el mejor basquetbolista argentino de la historia, hay una estadística que determina cómo le va al equipo cuando determinado jugador está dentro de la cancha: el “+/-“.

Tomando en cuenta el mencionado tiempo clutch, a ningún equipo le va mejor en esta postemporada que a los Spurs cuando tienen a Ginóbili sobre el parqué (+6). Ampliando el abanico, el balance del argentino en la cancha durante los playoffs es de +983. Desde que juega en la NBA, el único tipo al que le va mejor en estas instancias es un tal LeBron James (+1.058).

Con 39 años, el “20” de los Spurs está en plena vigencia. Llegó en ese quinto partido contra Houston a los 1.200 juegos en la mejor liga del mundo (208 en playoffs). Es el único basquetbolista de semejante edad que, saliendo desde el banco, completó una planilla con al menos 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias.

El show de los playoffs está reservado a los mejores del planeta y sólo otros cuatro, en las últimas tres décadas, llegaron con la edad de Ginóbili. Nombres que alguna huella dejaron en la NBA: Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone, John Stockton y Jason Kidd. En las últimas horas, el mundo del básquetbol se la pasó hablando de Manu. Nadie espera que llegue la última función.

 

Clarín

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