Parece que Lionel Messi no tiene compasión ni siquiera con sus propios compañeros. En realidad, tampoco con sus amigos. De ello puede dar fe Javier Mascherano, quien en uno de los primeros entrenamientos de la pretemporada de Barcelona en Estados Unidos sufrió en carne propia la habilidad de Leo.

En la práctica con público en el Red Bull Arena de Nueva York, hubo una jugada en la que Messi amagó, amagó y terminó dejando a Mascherano sentado en el césped. El ex River se cayó mareado por las habilidades de Leo. Luego, el arquero le tapó el remate a Lionel.

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