Una mujer que sufrió quemaduras en las piernas al someterse a un tratamiento de depilación definitiva por “luz pulsada” recibirá un resarcimiento económico de más de 100 mil pesos e intereses.

En 2011 Constanza Picciani asistió a un centro de salud para una “depilación médica definitiva con luz pulsada (IPL) que le produjo quemaduras de primer grado a lo largo y ancho de sus piernas”. Como consecuencia de ello, “deberá evitar tomar sol de por vida y usar protección FPS 100 en el lugar donde tuvo las lesiones para no pigmentar la piel”, según explica el fallo, publicado por el sitio de internet elDial.com.

El 14 de abril de 2011 la mujer llegó a Rincón Vital SRL, en Tucumán al 1400, para realizarse la novena sesión de depilación. Esta firma había sido contratada por Depilife, propiedad de Imaginais SRL, para hacer el tratamiento.

“Depilife usaba distintas instituciones para atender a sus clientes. Yo iba dos veces por mes a ese local para realizar el tratamiento. Hasta ese momento no había tenido ningún problema. Me había depilado tres zonas del cuerpo: las piernas completas, el cavado y las axilas. Ese día me hicieron las piernas. Y cuando la chica que me atendió empezó disparar el láser comencé a sentir mucho ardor y le pedí que parara. Pero siguió y me dijo: ‘estoy aplicando la misma intensidad que dice tu história clínica’”, contó Picciani a diario Clarín.

Aseguró que después del tratamiento sintió que se “quemaba viva”. Al día siguiente, en la guardia del Hospital del Quemado, le diagnosticaron 150 quemaduras de primer grado.

“Estuve 26 días encerrada en mi casa. Todas mis piernas estaban quemadas. No podía trabajar, no podía hacer nada”, afirmó esta abogada de 40 años que después de 5 años de tratamiento médico pudo sanar las numerosas máculas que tenía en la piel.

Cuando realizó el reclamo en la empresa, le dijeron “no es nada, en una semana se va”. En ese momento decidió llevar el caso a la Justicia, que finalmente le dio la razón.

Constanza Picciani
Constanza Picciani

El fallo

La Sala D de la Cámara Civil, en un fallo firmado por los jueces Patricia Barbieri y Osvaldo Onofre Álvarez, descartó el argumento del instituto médico en cuanto a que la mujer había consentido la práctica depilatoria con los riesgos que ello implicaba.

“El consentimiento informado no es una coartada que permite liberar al profesional de las consecuencias de los errores médicos provocados por culpa o dolo”, dijeron los jueces.

En ese sentido, precisaron que el consentimiento no libera de responsabilidad a las profesionales que apliquen el tratamiento en una zona del cuerpo que no está preparada para ello, como por ejemplo cuando la piel está bronceada.

“Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos”, resumió el fallo.

La víctima recibirá una indemnización de 102.932 pesos, más sus intereses a contar desde el momento en que ocurrió el siniestro.

 

Fuente: Diario el Sol

 

Responder