El apostador de General Roca, en Río Negro, que perdió la boleta de la jugada ganadora no pudo cobrar el dinero pese a su frenética búsqueda. Es que no logró encontrar el ticket y venció el plazo que tenía para presentarlo. El premio de $622 mil quedó vacante.

“Es un jugador que viene seguido. Aparentemente, no tiene la exacta; porque trajeron doce boletas y ninguna era”, relató Pablo Marini, titular del kiosco JC, de Tucumán al 1300, donde se vendió el ticket de los aciertos.

El premio pertenecería a una pareja de personas mayores que semanalmente van al kiosco y apuestan los mismos números.

Lo cierto es que este desafortunado episodio afectó al comercio que, como el premio no fue adjudicado, no cobrará la parte que le corresponde por la venta de la jugada ganadora.

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