“La ideología de género abre camino a la legalización de la pedofilia”

0
16

La Asociación Meter que lleva desde 1989 combatiendo la pederastia, el tráfico de ninos y el abuso infantil en Italia, asegura que para el pedófilo el sexo del niño tiene poca importancia, le da igual que sea niño o niña. Lo que le importa es que el niño no tenga características sexuales maduras.

Don Fortunato, titular de esta institución, aseguró en una entrevista que “existe una corriente cultural que quiere hacer pasar esta violencia sobre los niños como una orientación sexual normal” y anuncia que “en algunos países hay verdaderos y propios grupos de presión que piden que se regule la posibilidad de tener sexo con niños”. La ideología de género, avisa, facilita el trabajo a estos grupos.

Por su parte, Agustín Laje, coautor junto a Nicolás Márquez del bestseller de Amazon “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, el cual desenmascara la ideología de género como una nueva careta del movimiento político de izquierda, explicó que el feminismo que se vive hoy en día mantiene relación directa con la ideología de género y la pedofilia.

Feminismo e ideología de género

En su libro, Laje detalla la historia del feminismo en tres etapas: 1) una “primera ola” que buscó el acceso a la mujer a los plenos derechos civiles y políticos; 2) Luego una “segunda ola” que estuvo ligada al pensamiento marxista, especialmente a los estudios de Friedrich Engels, quien, en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, aseguró que la aparición de la propiedad privada generó un sistema opresivo en la familia, del hombre hacia la mujer, al que llamó “patriarcado”; 3) y finalmente está la “tercera ola” feminista donde nace la ideología de género.

Sobre la “tercera ola” feminista, Laje explicó que todos sus postulados articulan un discurso ideológico que propone la “lucha de clases entre hombres y mujeres”, y como consecuencia de esa lucha, devino lo que hoy se conoce como ideología género.

El politólogo aseguró que “la ideología de género nació para suplir una falta en la izquierda (marxismo) ante la falta del obrero como clase revolucionaria. Esa falta abre paso de una lucha de clases a una lucha por la cultura” donde hoy las feministas radicales actúan.

En ese sentido, el también ensayista puso de ejemplo a la teórica feminista Monique Vittig, de Francia, que “escribió un libro que habla sobre el régimen de ‘heterosexualidad obligatoria’ diciendo que Occidente oprime a las mujeres porque las obliga a ser heterosexuales”.

“Eso es una curiosidad porque ella fue homosexual y Occidente nunca le puso una traba para serlo, nunca estuvo presa. Sin embargo, ella era pro Mao Tse Tung, de la China comunista, un modelo que tenía para los homosexuales pena de castración y, si reincidían, pena de muerte”, aclaró.

El pensamiento de Vittig y de otras ideólogas género, según Laje, están resumidos en aquella frase de la feminista marxista, Simone de Beauvoir, que en su libro ‘El Segundo Sexo’ dijo: “no se nace mujer: se llega a serlo”, es decir, que la sexualidad deja de ser “un dato de la naturaleza” y se convierte es una “construcción de la sociedad”, lo que hoy se llama “género”.

El joven politólogo también hace en su libro un repaso teórico del feminismo radical en las figuras de Shulamith Firestone, Kate Millet, Zillah Eisenstein y, sobre todo, Judith Butler, quien “estiró tanto el concepto de género como para que en él quepan formas y gustos sexuales de los más extrañas”.

 

Responder