La Selección de la fe: Ansaldi junto a Armani embajadores del evangelio

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Después de la clasificación a octavos, Ansaldi no paró de habar de Dios. Y no fue el único. El mismo Messi atribuyó a una cuestión de “Dios está con nosotros” para explicar el agónico triunfo.

Ansaldi estuvo muy activo en Instagram y hasta se sacó una foto con Armani en el vestuario de la Selección Argentina con la frase: “Donde 2 o 3 claman, ahí esta Dios. Y eso paso hoy… Dios estuvo con nosotros.. sigamos por este camino. Todos juntos y unidos…”

Cristian Ansaldi, la principal sorpresa de Jorge Sampaoli a la hora de armar el listado definitivo de la Selección Argentina para la Copa del Mundo de Rusia 2018, sigue dándole mucha actividad a sus redes sociales.

El defensor lateral del Torino de Italia no vio ni siquiera un segundo de acción en los tres primeros partidos del combinado sudamericano en el Mundial, pero igual se muestra feliz paso tras paso.

En esta ocasión, luego de la agónica clasificación de Argentina a octavos de final como consecuencia de su trabajoso triunfo sorbe Nigeria, Ansaldi volvió a emocionar en su cuenta de Instagram.

El defensor surgido de las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys de Rosario compartió una foto junto a Lionel Messi sumado a un mensaje realmente reflexivo que generó las respuestas de todos sus seguidores.

 

Por su parte Armani, cada vez que tiene oportunidad deja entrever como Dios fue fundamental en su carrera.

Franco Armani, de 31 años reveló una historia poco conocida por estas tierras pero realmente muy influyente para su carrera. “Mi esposa que es colombiana (la modela Daniela Rendón) y su familia es muy creyente. Al lesionarme estaba muy triste y ella me llevó a una iglesia cristiana. Me sentí muy bien y me empecé a aferrar a Dios, a creer en él y mi carrera comenzó a crecer. Volví a atajar, conseguí muchos títulos y hoy en día sigo aferrado a Dios”, agregó en Estudio Fútbol.

-¿Lo que te pasó es por el destino, el sacrificio, el azar?

-En otro momento te hubiera dicho que fue el destino. Hoy te digo que fue Dios. El me llevó a conseguir todo, a la posición en la que estoy. Dios tenía algo para mí.
Dios llegó de la mano de la familia de su esposa, a la que conoció a principios de 2011. En un inicio no le fue fácil: entrar a la iglesia cristiana y ver a los fieles cantando, saltando, bailando, aplaudiendo, era muy fuerte para alguien que hasta ese momento no tenía nada que ver con Dios.

–Estuve muy mal durante la recuperación –recuerda–. Me levantaba y no quería ir al club. Tenía que ir a la mañana a ver a los doctores y seguía durmiendo. No tenía ánimo. Era el único de los lesionados que iba de tarde. Pero llegaba y me acostaba en la camilla a dormir. Pensaba que no iba a volver a jugar al fútbol. Me miraba la rodilla y sentía que no iba a volver a ser el de antes; que no podría tirarme y volar más.

Y después de la operación, en uno de esos miércoles o domingos que iba a la iglesia, el pastor lo llamó a un costado del resto de los fieles. “Dios te va a levantar”, le dijo. “A partir de ahora te vendrán los éxitos”.
La palabra del pastor era lo único positivo durante la recuperación. Se entrenaba a un costado, lejos de los entrenadores, y sentía que nadie preguntaba por él. Además, le daba temor tirarse al piso.

-Y empecé a ir a la iglesia más que nunca. Yo no creía en Dios; le atribuyo a la iglesia todo lo que me empezaría a pasar en el fútbol.

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