Lagomarsino llegó a las 9:10 a los tribunales de Comodoro Py en un Chevrolet Prisma gris junto con los agentes de Prefectura Naval que lo custodian. Vestido de jean, camisa blanca, saco y zapatos marrones se dirigió al cuarto piso, donde se encuentra el juzgado de Ercolini. Por primera vez iba a declarar como acusado en la causa. Ya lo había pero como testigo el 19 de enero de 2015, apenas horas después de que se conoció la muerte de Nisman, cuando se presentó espontáneamente en tribunales.
Logomarsino tenía puesta la tobillera que el juez dispuso la semana pasada como medida de coerción. En la indagatoria estuvieron el juez y el fiscal con sus secretarios, el empleado que tomó la declaración y Gabriel Palmeiro y Martín Chasco, abogados de Lagomarsino.

El juez tomó la decisión de que en la indagatoria nadie podía estar con celulares para evitar cualquier filtración. Infobae reconstruyó lo que ocurrió en la declaración con fuentes directas.

En la imputación, Lagomarsino fue acusado de formar parte de un plan criminal para matar al fiscal Nisman, quien fue encontrado muerto la noche del 18 de enero de 2015 con un tiro en la cabeza en el baño de su departamento de una de las torres “Le Parc”, en Puerto Madero. Cuatro días antes había denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner de encubrir a los acusados del atentado a la AMIA por la firma del memorándum con Irán. Puntualmente el perito informático fue acusado de haberle llevado a Nisman la pistola Bersa calibre 22 de su propiedad para hacerla pasar como un “arma amiga” que permita montar una escena de suicidio.

Lagomarsino primero dio sus datos personales y dijo que cobra 25 mil pesos por mes como perito informático. Agregó que por la causa perdió muchos trabajos, entre ellos como docente en la Universidad Nacional del Oeste. También aportó títulos que acreditan su condición de perito.
Luego hizo un relato sobre los hechos. Contó que la tarde del sábado 17 de enero de 2015 estaba en su casa cuando lo llamó Nisman y le pidió que vaya a Le Parc. Fue hasta allí y el fiscal le preguntó si tenía un arma, le contestó que sí y le preguntó si se la podía prestar porque quería defenderse un posible ataque que pudieran sufrir sus hijas cuando estuviesen con él. Las dos hijas de Nisman se encontraban en ese momento en Europa y Lagomarsino dijo que el fiscal le mintió porque no le dijo eso y que él no lo sabía.
Luego continuó su declaración señalando que volvió a su casa, en la localidad bonaerense de Martínez, donde tomó el arma y volvió a Puerto Madero para llevársela y de donde se retiró a las 20:35. “Lo único que hice fue hacerle un favor”, explicó sobre la entrega del arma. El fiscal Taiano le preguntó porque el dio un arma cuando Nisman no tenía permiso de portación. Lagomarsino respondió que creía que como fiscal general sí tenía la autorización.
Terminó de contar que se enteró de la muerte de Nisman porque el lunes a la mañana su hermano le mandó un mensaje de whatsapp con la noticia.

 

Fuente: INFOBAE

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