El smartphone se ha convertido en el compañero indispensable en nuestros viajes, aligerando nuestra maleta al permitirnos, con el mismo dispositivo, buscar una ubicación, acceder a toda la información relacionada con nuestro destino o hacer fotos.

Esta última opción ha proliferado hasta tal punto entre los usuarios, que de los 1,2 billones de instantáneas que se estiman que se hicieron durante 2017, el 85% se realizó con un móvil, frente a algo más del 10% que se hizo a través de una cámara digital.

Es por esto que un terminal que saque buenas fotos debe reunir las siguientes características:

Pantalla de gran tamaño, a partir de 5 pulgadas, que incluya función de flash que te permita hacer un auto-retrato con poca luz.

Cámara inteligente, que ofrezca una gran nitidez y opciones avanzadas como, por ejemplo, modo belleza en tiempo real de 10 niveles, que permite al usuario tener una vista previa de las opciones antes de captar la imagen más favorecedora y natural en un solo clic y así evitar la cara de resaca.

Además, en el caso de que más amigos quieran unirse a la imagen, es conveniente que el dispositivo esté equipado con una cámara de gran angular.

Batería con una buena autonomía, que sea capaz de aguantar todo el consumo energético de los elementos relacionados con la fotografía y el vídeo de forma que se pueda utilizar durante más tiempo, sin tener que cargarlo a cada rato.

Amplío espacio de almacenamiento que, además sea escalable para guardar todas las imágenes y los vídeos que hagas.

Capacidad de procesamiento que permita realizar aplicaciones intensivas sin problemas, ofreciendo siempre una excelente experiencia de uso.

 

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